


Estoy segura de que recordareis aquellos domingos, cuando la entonces única televisión amenizaba la sobremesa con series de dibujos animados que mantenían a los pequeños pegados a la pantalla. Hoy, Aquellos infantes, hoy todas unas Bitches adultas, pueden recuperar aquellos dibujos de domingo aquí… en una versión mucho más adulta y excitante.
Advertencia: Contenido exclusivamente dirigido a mayores de 18 años.
A Camili Cat le dedicamos nuestra segunda entrega de los Héroes de Patrick Fillion, como recordareis es todo un chulazo gatuno de la raza Felinoide, con un rostro adorable, un cuerpo perfecto cubierto de suave pelo y una enorme y larga “cola” que dan ganas de acariciarle a todas horas para oírle ronronear y animarle a “jugar” con nosotras.





Pero precisamente esa enorme cola es la que siempre le mete en todo tipo de situaciones peligrosas mientras viaja por toda la galaxia en busca de los Felinoides que sobrevivieron a la destrucción de su mundo natal. Parece que toda la galaxia vaya a por Cam, pero afortunadamente tiene buenos amigos para protegerle.



Locus es uno de esos buenos amigos, todo un chulazo verdoso… y él lo sabe. Viaja frecuentemente junto a Camili Cat, pero Locus es un contrabandista intergaláctico. Un medio fabuloso de hacer dinero fácil, pero no exento de peligros. Sobretodo cuando tienes que dar explicaciones a los Inspectores. Pero Locus tiene un amplio “carguero” trasero, siempre abierto para superar todos los obstáculos y librarse de su castigo. Recientemente, Locus se ha unido a los Cazadores Espaciales de Recompensas del Capitán Jung, a bordo de la nave “The Huntress”








A bordo de la nave, lucha codo a codo con este adonis rubio y musculoso que responde al nombre de Flamer. Puede que no sea el típico Cazador de Recompensas, pero no dejes que su atractivo te confunda, si no quieres acabar desintegrado por su arma.

Otro de esos Felinoides supervivientes encontrados por Camili Cat es su viejo amigo Lanor. Fue el Príncipe de los Felinoides, pero la guerra llegó a su planeta y en un parpadeo Lanor cambió su trono por las armas para defender a su pueblo y a su planeta natal. En el fragor de la lucha acabó transportado al mundo del Coleccionista, un ser que fascinado por su belleza masculina lo convirtió en su esclavo sexual, hasta que consiguió liberarse.

Y con estos último bis, despedimos a estos Heroes y a Patrick Fillion, que estoy segura va a seguir ofreciendonos nuevos personajes, comics e ilustraciones con el que disfrutar como niñas... aunque un poco más creciditas.
